Angola incorpora el yuan a sus reservas bancarias
El banco central angoleño suma la divisa china al dólar, el euro y el rand en un nuevo paso de la desdolarización africana
El Banco Nacional de Angola ha añadido el yuan chino a la lista de divisas que los bancos locales pueden usar para cumplir sus reservas obligatorias, junto al dólar, el euro y el rand sudafricano. Es un paso simbólico dentro de la tendencia global de diversificación fuera del dólar, sin impacto inmediato en los flujos de divisas globales.
Que ha pasado
El Banco Nacional de Angola (BNA) ha ampliado la lista de divisas que las entidades bancarias del país pueden utilizar para cumplir con sus reservas obligatorias, incorporando el yuan chino a una lista que hasta ahora incluía solo el dólar estadounidense, el euro y el rand sudafricano.
La medida se recoge en una directiva fechada el 2 de julio y publicada la semana pasada en la web del regulador. Se trata de fondos que las entidades deben mantener depositados en el banco central para garantizar la estabilidad financiera y gestionar la liquidez del sistema bancario.
El respaldo de la decisión se encuentra en los estrechos vínculos comerciales entre Luanda y Pekín. China es el principal socio comercial de Angola, comprador de la mayor parte de su petróleo, y le ha concedido a lo largo de las últimas dos décadas préstamos por más de 42.000 millones de dólares para financiar carreteras, ferrocarriles y centrales eléctricas, una deuda que aún representa cerca del 40 por ciento del endeudamiento externo angoleño.
Por que se mueve el foco hacia el yuan
La lógica de mercado detrás de esta decisión es sencilla: alinear la normativa de reservas con la realidad comercial del país. Con China como principal socio comercial y financiero, permitir que los bancos angoleños mantengan parte de sus reservas obligatorias en yuanes les da mayor flexibilidad y reduce la dependencia de conversiones constantes a dólar o euro.
El movimiento se enmarca en una tendencia más amplia en el continente africano. Kenia convirtió parte de su deuda con el Eximbank chino a yuanes, Zambia se convirtió en el primer país africano en aceptar impuestos mineros en la divisa china, y Nigeria mantiene un acuerdo de swap bilateral que permite liquidar operaciones directamente en naira y yuan sin pasar por el dólar.
Para el operador de divisas, la clave no está en el efecto inmediato sobre el mercado, prácticamente nulo dado el tamaño de las reservas angoleñas, sino en la señal que envía: el dólar sigue siendo, con diferencia, la divisa de reserva y comercio dominante en el mundo, pero el goteo de decisiones similares en mercados emergentes refleja una búsqueda gradual de alternativas motivada por los costes de transacción, la exposición a sanciones estadounidenses y los cambios en el equilibrio económico global.
Que vigilar a partir de ahora
El propio banco central angoleño no ha precisado cuándo entrará en vigor la medida ni ha aclarado cómo de intensivamente utilizarán los bancos locales esta nueva opción, con unas reservas de divisas del país que se situaban en 15.800 millones de dólares en abril.
En paralelo, China ha aprobado recientemente nuevos mecanismos de compensación en yuanes en África a través de bancos socios, lo que podría facilitar pagos directos en la divisa y reforzar aún más su papel en el continente. Los operadores que sigan pares emergentes y materias primas ligadas a África deberían prestar atención a si otros bancos centrales del continente, además de Kenia, Zambia o Nigeria, replican pasos similares en los próximos meses, ya que la suma de estas decisiones, aunque individualmente pequeñas, puede ir erosionando de forma gradual el peso relativo del dólar en los balances de los mercados emergentes.