El yen japonés se ha instalado en mínimos que no se veían en cuatro décadas frente al dólar, con el USD/JPY cotizando alrededor de 162,4. Detrás de este movimiento hay una combinación poco habitual de factores: demanda de refugio hacia el dólar por la tensión en Oriente Medio, un diferencial de tipos que aún favorece al billete verde, y la sombra de una posible intervención de las autoridades japonesas.
Un nivel que no se veía desde hace 40 años
El par se ha movido hacia la zona de 162,5 yenes por dólar, un nivel que sitúa a la divisa nipona cerca de sus cotas más débiles en cuatro décadas. En el último mes, el yen se ha depreciado alrededor de un 1,1%, y en los últimos doce meses acumula una caída cercana al 11%.
El detonante más reciente ha sido la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán: los nuevos ataques aéreos estadounidenses han disparado la demanda de dólares como refugio, precisamente el papel que en otras circunstancias podría haber jugado el propio yen.
Por qué Japón es especialmente vulnerable
La subida del petróleo que ha traído consigo el conflicto en Oriente Medio golpea con especial dureza a Japón, un país fuertemente dependiente de las importaciones energéticas. Un crudo más caro presiona la balanza comercial japonesa y añade presión inflacionista justo en un momento delicado para la economía del país.
A esto se suma el diferencial de tipos entre Estados Unidos y Japón, que durante años ha animado a los inversores a financiarse en yenes —una divisa de tipos bajos— para invertir en activos denominados en dólares, una estrategia conocida como carry trade que tiende a debilitar aún más al yen.
La sombra de la intervención
El mercado sigue de cerca cualquier indicio de que el Ministerio de Finanzas japonés pueda intervenir para frenar la caída de su divisa. De hecho, los inversores esperan con atención los datos oficiales que confirmen si Japón intervino ya el pasado 2 de julio, fecha en la que el yen protagonizó un repunte tan brusco como efímero.
La ministra de Finanzas, Satsuki Katayama, ha reiterado que las autoridades están preparadas para actuar en el mercado de divisas «cuando sea necesario», y ha insistido en que Japón mantiene una comunicación estrecha con Estados Unidos sobre política cambiaria. Este tipo de declaraciones suelen funcionar como advertencia a los especuladores, aunque su efecto real depende de que se traduzcan en una intervención concreta.
El diferencial de tipos, en el punto de mira
A medio plazo, la clave para el USD/JPY sigue siendo la evolución relativa de la política monetaria. El Banco de Japón se encuentra en un proceso —lento pero real— de normalización de tipos, mientras la Reserva Federal se mantiene en niveles elevados por la inflación estadounidense. Sin embargo, ese diferencial ha empezado a estrecharse por primera vez en varios años, lo que introduce dudas sobre si el dominio del dólar sobre el yen puede mantenerse indefinidamente.
Las previsiones de los analistas para el cierre de 2026 reflejan justamente esa incertidumbre: los rangos manejados van desde 150 hasta 164 yenes por dólar, una horquilla amplia que refleja el desacuerdo real sobre si el yen logrará recuperar algo de terreno o si el dólar seguirá dominando.
Un patrón que se repite en momentos de tensión
Conviene recordar que, en episodios de fuerte aversión al riesgo, no todas las divisas «refugio» reaccionan igual. Habitualmente el yen y el franco suizo comparten ese papel junto al dólar, pero cuando el propio origen de la tensión afecta directamente a la economía japonesa —como ocurre con una crisis energética que encarece sus importaciones—, el efecto puede ser el contrario: en vez de fortalecerse, el yen se debilita. Es una distinción importante para entender por qué esta vez el dólar ha capturado casi en solitario la demanda de refugio.
Qué vigilar a partir de ahora
Los próximos datos que confirmen o descarten una intervención oficial serán determinantes a corto plazo. A medio plazo, cualquier señal de que el Banco de Japón acelera su proceso de normalización de tipos, o de que la Reserva Federal empieza a mostrar margen para relajar su política, podría alterar de forma notable el rumbo del par.
Preguntas frecuentes
¿Por qué está el yen en mínimos de 40 años?
La combinación de demanda de refugio hacia el dólar por la tensión en Oriente Medio, un diferencial de tipos que sigue favoreciendo al dólar y la dependencia energética de Japón ha llevado al USD/JPY a niveles no vistos en cuatro décadas.
¿Por qué el yen no actúa como refugio en esta crisis?
Porque el origen del shock (una crisis energética que encarece las importaciones de un país fuertemente dependiente del petróleo importado) perjudica directamente a la economía japonesa, a diferencia de otras crisis donde el yen sí gana valor.
¿Puede Japón intervenir para frenar la caída del yen?
El Ministerio de Finanzas japonés ha reiterado que está preparado para actuar en el mercado de divisas cuando sea necesario, aunque su efecto real depende de que esas declaraciones se traduzcan en una intervención concreta.
Aviso: Este artículo tiene fines informativos y no constituye asesoramiento financiero personalizado. Los mercados financieros conllevan riesgo, incluida la posible pérdida del capital invertido. Antes de tomar cualquier decisión de inversión, consulta con un asesor financiero cualificado. Consulta nuestro disclaimer completo.


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